Natalio siempre soñó en convertirse en peluquero, pese a su discapacidad mantuvo esa ilusión

Natalio, un hombre con discapacidad en su pie derecho, pasó su vida adaptándose a actividades que le permitieran generar ingresos sin sobrecargar su cuerpo.

A pesar de las limitaciones, siempre mantuvo viva una ilusión: cortar cabello, algo que aprendió de manera autodidacta a través de revistas, mientras esperaba la oportunidad de convertir ese sueño en realidad.

“Mi piecito mal no me permitió hacer muchas cosas, no podía trabajar en todo, así que buscaba otras actividades para ganarme la vida. Desde muy joven, siempre me atrajo el trabajo de cortar cabello. Me fascinaba cómo lo hacían, así que pedía revistas a los peluqueros y aprendí la teoría por mi cuenta,” recuerda don Natalio.

Gracias a la Unidad de Acción Comunitaria y Gestión Solidaria del Ministerio de la Presidencia, don Natalio recibió los utensilios y las máquinas de cortar que necesitaba para instalar su pequeña peluquería. Así, no solo puede generar ingresos, sino también cumplir un sueño que llevaba años esperando.

“Esto es como mi cumpleaños o una Navidad soñada. Es más que un regalo, es una oportunidad para mí. A mi edad, me siento como un niño, cerca de cumplir lo que siempre soñé. Voy a recortar cabellito, trabajaré duro, y los espero a todos para cortarse el cabello,” dice don Natalio con una gran sonrisa, visiblemente emocionado.

Además de las herramientas para su peluquería, don Natalio y su familia recibieron equipamiento y apoyo solidario.
Las personas con discapacidad son un sector vulnerable de nuestra sociedad, y es fundamental brindarles la atención y el apoyo que necesitan para salir adelante, especialmente cuando tienen el deseo y la voluntad de luchar por sus sueños.