El proyecto busca dignificar a los jóvenes con discapacidad intelectual, resaltando que, a pesar de sus capacidades diferentes, poseen un valor intrínseco.
En Bolivia, el acceso a oportunidades que promuevan la autonomía de las personas con discapacidad intelectual es aún limitado. Sin embargo, iniciativas como el proyecto Vencer El Miedo (VEM) de la Pastoral de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” (U.C.B.), Sede La Paz, marcan una diferencia, porque trabaja para educar y dignificar a decenas de jóvenes con discapacidad intelectual moderada y profunda.
Desde el 2023 ya con una atención personalizada, VEM brinda la oportunidad a jóvenes de participar en talleres diseñados para fomentar su independencia y mejorar su calidad de vida. Este proyecto comenzó con talleres breves, pero fue evolucionando hacia una oferta estable y regular con el objetivo de proporcionar un espacio continuo para el aprendizaje y el desarrollo personal.
Andrea Moscoso Riveros, coordinadora de Interacción Social y Extensión Universitaria en la Pastoral de la U.C.B., explicó que la idea del proyecto inició el 2015 en una colaboración entre la carrera de Psicología, “Los Discas” (Grupo de Personas con Discapacidad Externo) y la Pastoral de Sede La Paz, con talleres y actividades cortas dirigidas para este sector.
“La iniciativa nació con el propósito de ofrecer a estos jóvenes una oportunidad de formación, en un entorno en el que pudieran seguir aprendiendo y ha mantenido su esencia del enfoque ocupacional y la autonomía”, recordó con entusiasmo.

Uno de los principales objetivos del VEM es fortalecer la autonomía de los participantes, abordando una de las preocupaciones más grandes de sus familias: “Si no estoy yo ¿Qué hará mi hijo?”
Además, el proyecto busca dignificar a los jóvenes con discapacidad intelectual, resaltando que, a pesar de sus capacidades diferentes, poseen un valor intrínseco y son igualmente merecedores de estima como cualquier otra persona.
Los talleres que se ofrecen están dirigidos a jóvenes desde los 15 años en adelante y cubren una variedad de temáticas incluyendo el desarrollo cognitivo, emprendimientos, danza, arte y manejo de emociones. Moscoso destacó la importancia de estos talleres para ayudar a los jóvenes a lidiar con sus emociones, un desafío significativo para muchos de ellos.

Ivette Garzón Cuiza, tutora del proyecto VEM, explicó que uno de los requisitos para participar es un diagnóstico previo de habilidades psicomotrices, porque permite identificar las fortalezas de cada joven y adaptar el contenido de cada taller a sus necesidades individuales.
“Utilizamos el método de Participación Centrada en la Persona, que comienza con actividades que les gustan y les hacen felices. Esto facilita su aprendizaje,” señaló.
El proyecto ha llevado a descubrimientos sorprendentes en áreas como la fotografía, el modelaje y la pintura, que son talleres que a menudo culminan con eventos y permiten a los jóvenes explorar sus intereses y habilidades de manera práctica. Cada taller se adapta a las diferencias individuales de los participantes, garantizando que cada uno pueda aprender y desarrollarse a su propio ritmo.

Uno de los logros notables de VEM fue el inicio de emprendimientos que permiten a los jóvenes generar sus propios ingresos. Hay ejemplos que incluyen la venta de flores de papel que ellos fabricaron y la producción de conitos para una empresa de papas fritas.
“Cuando recibieron su primera paga de las flores, todos los chicos trajeron su billetera y comentaban: ‘me voy a ir a comprar un refresco’, ‘yo también tengo dinero’. Entonces ese tema de manejar la autoestima es importante para ellos, porque obviamente les estamos dando el valor, el valor que tiene su trabajo, no están haciendo por hacer”, resaltó Ivette.
El proyecto VEM no solo proporciona habilidades prácticas y oportunidades económicas, sino que también contribuye a una mayor autoestima y dignidad para los jóvenes con discapacidad intelectual. A través de estas iniciativas se da un paso importante hacia la revalorización de estos jóvenes, con el fin de que tengan una mayor autonomía en un mundo que a menudo presenta desafíos significativos para ellos.
